Algo que contar

Matar al mensajero @amordazado

Publicado el 22 Ee marzo Ee 2010 a las 14:25

Hace unos meses las cuentas de twitter de @mmadrigal y de @inapropiado fueron suspendidas por actividad sospechosa a partir de varias reclamaciones por parte de usuarios. Marcelino Madrigal, la persona que estaba detrás de estas cuentas, viene denunciando desde hace más de un año la existencia de perfiles de pedófilos en Windows Live, propiedad de Microsoft. Estas denuncias han sido enviadas a la red social que acoge dichos perfiles, a la Policía y a la Guardia Civil, además de ser conocidas por los partidos políticos y el gobierno español. A pesar de haber proporcionado suficientes datos e información, la sorpresa de Madrigal es que alguno de esos perfiles, lejos de suspenderse, se mantiene. Las personas sospechosas siguen compartiendo archivos y comentando lascivamente fotos de menores sin que Microsoft tome medidas. La reacción de Madrigal, lejos de bajar los brazos, se transforma en una lucha por dar a conocer la absurda situación en la que una red social, en la cual existen miles de perfiles de menores, permite la permanencia de cuentas sospechosas sabiendo lo que sucede. Podríamos hablar de las leyes, de la ubicación del servidor y todos esos obstáculos que imposibilitan la eliminación inmediata de estos perfiles pero me gustaría centrarme en las reacciones que la actividad de Madrigal suscita en muchos internautas y usuarios de twitter. Además de denunciar los perfiles que identifica en Windows live, Madrigal tuitea los enlaces sospechosos con el objetivo de mostrar una realidad que, a pesar de su denuncia, sigue intocable. La publicación de estos enlaces provoca que algunos usuarios le acusen de difundir enlaces pedófilos, equiparando la actividad de Madrigal, ahora con una nueva cuenta que se llama @amordazado, con la de los supuestos delincuentes. Es decir, se le acusa de facilitar el acceso y el disfrute a ciertos señores que se excitan ante la visión de niños y adolescentes. Sin duda que es esta una interpretación muy injusta ante una acción ciudadana. Se puede iniciar un debate sobre la idoneidad del método que utiliza pero este debate no puede ocultar la triste e inaceptable realidad que se denuncia. No puede ser mayor el enfado contra un ciudadano que contra el hecho denunciable. Ni tampoco podemos sustraernos al sentimiento de rabia y de impotencia que, probable y naturalmente, siente una persona cuando sus denuncias no son escuchadas desde hace más de un año. Ni siquiera su método puede ser analizado sin tener en cuenta estos sentimientos. Y aún así, teniendo en cuenta todo esto, la realidad es que siguen existiendo estos perfiles. Más allá de los miles de debates sobre si está bien o no publicar un enlace, la realidad es que siguen existiendo. Sí, es este un tema muy desagradable. Genera un enorme rechazo que nos empuja a taparnos los ojos y no mirar. Ya se sabe el dicho "ojos que no ven, corazón que no siente". Y mientras nos cargamos al mensajero.

Categorías: Internet

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2 comentarios

Responder Basseta
18:45 Eel 22 Ee marzo Ee 2010 
Ahora escucharemos a los jerarcas de la Iglesia justificar estas "desviaciones" diciendo que "el que esté libre de pecado que tire la primera piedra". Pues yo tiro la primera piedra contra la hipocresía de esta Iglesia que también ha decidido tapar sus escándalos debajo de una sotana y se cree que con rezos y perdones al más allá se puede librar uno de pagar por sus delitos.
Responder gabalaui
19:23 Eel 22 Ee marzo Ee 2010 
Creo que la hipocresía no se limita únicamente a la Iglesia institucional, que colecciona todos los "pecados". Entre los internautas, por ejemplo, es más sencillo reunirlos alrededor de un "manifiesto", clamando contra supuestos atentados a libertades fundamentales, que alrededor de una persona como Marcelino Madrigal, que denuncia reales atentados contra la dignidad de las personas. Algo falla en este mundo cuando nos moviliza más un Madrid-Barça que cualquiera de los problemas más serios de nuestra sociedad.