Algo que contar

Política, poesía y otras rarezas
ver:  todos / resumen

Las 12 entradas más populares en el blog KdG durante el año 2017

Publicado el 30 Ee diciembre Ee 2017 a las 7:50 Comments comentarios (0)


https://www.instagram.com/p/BP0HVH8Bz03/?taken-by=gabalaui" target="_blank">El juego del gato y el ratón. Foto de @gabalaui


Estas son las 12 entradas más leídas, vistas, participadas y compartidas en el blog KdG durante el año 2017:


1. https://kaleidoskopiodegabalaui.wordpress.com/2017/05/09/no-sois-inocentes/" target="_blank">No sois inocentes

2. https://kaleidoskopiodegabalaui.wordpress.com/2017/10/21/golpe-a-la-democracia/" target="_blank">Golpe a la democracia

3. https://kaleidoskopiodegabalaui.wordpress.com/2017/10/04/victimas-y-verdugos/" target="_blank">Víctimas y verdugos

4. https://kaleidoskopiodegabalaui.wordpress.com/2017/09/17/mas-dignos-libres-y-democraticos/" target="_blank">Más dignos, libres y democráticos

5. https://kaleidoskopiodegabalaui.wordpress.com/2017/03/31/los-chistes-el-codigo-penal-y-la-justicia/" target="_blank">Los chistes, el código penal y la justicia

6. La mentira y la posverdad vs. la capacidad crítica

7. Guerracivilismo en la posdictadura

8. https://kaleidoskopiodegabalaui.wordpress.com/2017/10/29/democracia-y-desobediencia/" target="_blank">Democracia y desobediencia

9. https://kaleidoskopiodegabalaui.wordpress.com/2017/07/25/desobediencia/" target="_blank">¡Desobediencia!

10. https://kaleidoskopiodegabalaui.wordpress.com/2017/02/20/el-fascismo-que-nos-rodea/" target="_blank">El fascismo que nos rodea

11. https://kaleidoskopiodegabalaui.wordpress.com/2017/02/04/parodia-trump/" target="_blank">Parodia Trump

12. https://kaleidoskopiodegabalaui.wordpress.com/2017/06/05/nuestros-terroristas/" target="_blank">Nuestros terroristas


Marionetas enfadadas

Publicado el 19 Ee diciembre Ee 2017 a las 16:45 Comments comentarios (0)


Entrada original en https://kaleidoskopiodegabalaui.wordpress.com/2017/12/10/marionetas-enfadadas/" target="_blank">El Kaleidoskopio de Gabalaui


Si preguntas qué alternativa hay al capitalismo, la mayor parte contestará que ninguna. De hecho muchos pensarán que el capitalismo siempre ha estado ahí. En las tertulias televisivas y radiofónicas no aparecen expertos defendiendo teorías económicas diferentes. Todos defienden lo mismo, con matices que pocas veces llevan a la polémica salvo por cuestiones de ego. No siempre ha sido así. Hubo un tiempo en el que se podían escuchar otras opiniones sobre la política, la economía y la sociedad. El mundo contemporáneo ha ido acallando las voces disidentes. Las han convertido en objeto de mofa, irrelevantes y vacuas. A las que se permite expandirse a través de un micrófono, se las invalida con un torrente de desinformación, condescendencia y descrédito. Se las coloca en una posición defensiva que impide poder debatir en las mismas condiciones que aquellas que defienden las doctrinas aceptadas por el sistema. Lo que llega a la sociedad es que no son fiables y, sobre todo, que no hay alternativa. 

De esta manera, la mejor forma de gobierno es la democracia liberal que, en el caso español, se traduce en monarquía parlamentaria y el sistema económico es el capitalismo. Defender la república, la democracia directa y cuestionar los principios y valores capitalistas es simple palabrería que no aterriza en hechos concretos. Ni siquiera somos capaces de entender una sociedad en la que la transformación social no sea dirigida por los partidos políticos. Esta ausencia de alternativas, de debate, de reflexión y de análisis empobrece a la sociedad y la condena a seguir las directrices de sus gobiernos y partidos políticos. Situamos la capacidad de decisión lejos de nosotros con la ayuda del propio sistema que nos obliga a dedicar mucho tiempo a tareas que nos impiden participar y decidir activamente. Como no podemos, creemos que la opción de dar ese poder a otros, que llamamos representantes, es una buena idea, de tal manera que puedan decidir por nosotros en función de nuestros intereses. Una ilusión que sostiene el sistema.

Deciden y nos dicen cómo y qué pensar. No es extraño participar en debates con amigos o conocidos que defienden las mismas ideas que aparecen en El País, El Mundo, ABC y otros medios del régimen. Esos argumentos ya los hemos escuchado en los debates y tertulias políticas. No son producto de una reflexión personal. Es cómodo y no supone un gran trabajo. Además esas ideas son coherentes con las que ya tenemos gracias al esfuerzo de las élites políticas y económicas en controlar los medios de comunicación y los planes educativos. Está tan bien hecho que hasta nos parecen propias. Los que defienden otras ideas son etiquetados como extremistas o terroristas, es decir, un peligro para la sociedad, por lo que cualquier medida punitiva de control va a ser bien recibida por los acomodados del sistema. La actual ley española de seguridad ciudadana es un ejemplo de cómo se puede perseguir al disidente en un contexto de democracia liberal y de supuesto respeto a las libertades de expresión y opinión. La contestación social ante una ley de naturaleza represiva es mínima teniendo en cuenta sus implicaciones prácticas que ya no solo es que pueda llevarte a la cárcel sino que te hace pasar por un proceso judicial y mediático dirigido al amedrentamiento y la autocensura.

Las dificultades para que otros modelos económicos, políticos y sociales puedan ser presentados a la sociedad como alternativas dignas de debate y reflexión junto con las dificultades para armar un novedoso discurso convincente, la construcción de individuos pasivos e inconscientes y la persecución legal de la disidencia son elementos que imposibilitan la existencia de una democracia como tal. La aprobación de leyes que violentan los derechos fundamentales y la mediatización de la opinión pública son posibles en un contexto de renuncia a la reflexión, al pensamiento y a la toma de decisiones. El individuo consumista que forma parte del engranaje capitalista no necesita pensar. Solo tiene que consumir. Andar por la calle solo tienen sentido para ir a comprar a un comercio. Estar en casa implica consumir televisión o internet. El capitalismo no solo nos convierte en seres que consumimos. También somos productos privativos. El estado al que nos condena nos incapacita para pensar y reflexionar sobre otras alternativas.

En la era de la inteligencia artificial, la filosofía se convertirá en un anacronismo. No necesitaremos leer a Castoriadis o a Rancière. Siri responderá a todas nuestras preguntas. Si necesitamos informarnos, leeremos los hilos de twitter o nos bastará con leer los títulos de los artículos para crearnos una opinión sobre su contenido y reaccionar como autómatas. Más de cuatro líneas escritas nos parecerá un exceso. Confiaremos en la palabra del ungido en confianza, siempre y cuando nos evite el trabajo de informarnos por nuestra cuenta. Podremos pasar todo el día delante del televisor, siguiendo la campaña electoral de Catalunya, asimilando el bombardeo argumental de forma acrítica. Nuestra capacidad crítica ha disminuido en la misma medida que ha aumentado nuestra indignación. Estamos enfadados. No pensamos, no reflexionamos, no decidimos y estamos enfadados. Un enfado que proyectamos en el otro, en sus ideas y en sus diferencias. Una proyección que es dirigida. El Estado aplica sabiamente el refrán de en río revuelto, ganancia de pescadores. La élite sí piensa, reflexiona y decide y mientras no recuperemos estas capacidades seremos enfadadas marionetas enfrascadas en batallas que no ganaremos nunca.


Entrada original en https://kaleidoskopiodegabalaui.wordpress.com/2017/12/10/marionetas-enfadadas/" target="_blank">El Kaleidoskopio de Gabalaui

LETRAS IS NOT A TRADEMARK (LETRAS NO ES UNA MARCA)

Publicado el 25 Ee marzo Ee 2014 a las 7:20 Comments comentarios (1)

38 photographs about Letras, a neighborhood in Madrid (Spain).







LOVEPIES

Publicado el 9 Ee marzo Ee 2014 a las 5:30 Comments comentarios (0)


LA SONRISA DE MUSA

Publicado el 18 Ee febrero Ee 2014 a las 18:15 Comments comentarios (0)

Cuando las palabras no salen, queda la emoción. Siento el vacío pero cuando miro hacia atrás solo puedo sonreír. Escucho sus ladridos, veo sus ojos brillantes, su cola moviéndose de un lado a otro y, sobre todo, no dejo de sorprenderme de su sonrisa. La sonrisa de Musa.


You need Adobe Flash Player to view this content.



EL MUNDO SIN MAQUILLAJE

Publicado el 23 Ee julio Ee 2013 a las 1:00 Comments comentarios (0)

 

 


Bajo los puentes del Connaught Road Central

 

en la ciudad de Hong Kong,

 

oculto entre los rascacielos,

 

aparece el otro mundo sin maquillaje

 

tumbado encima de cartones esparcidos por el suelo.


 

 

Los coches pasan en todas las direcciones,

 

el ruido agobiante y la humedad asfixiante,

 

y ahí arriba, sobre las pasarelas que le rodea,

 

el incesante movimiento de los que van

 

de centro comercial en centro comercial.


 

 

Y abajo, ese otro mundo sin maquillaje.

 

No hace falta viajar a ningún lugar

 

para encontrarse con esta imagen.


UN DIA CUALQUIERA EN CUALQUIER OCCIDENTE DEL MUNDO

Publicado el 20 Ee julio Ee 2013 a las 5:30 Comments comentarios (0)


Cientos de miradas

clavadas en el show TV estelar


una hermosa niña morena

yace ensangrentada en la acera

ya muerta


cientos de miradas

clavadas en el show TV estelar


hasta que alguien reacciona

se levanta idiotizado

y camina lentamente hacia la cocina

abre la puerta del frigo

y extiende su mano asesina

hacia la última lata de Coca-Cola

ES

Publicado el 16 Ee julio Ee 2013 a las 6:30 Comments comentarios (0)

Si estás muerto

¿por qué me hablas?

¿no es la nada silenciosa?

¿o es que el silencio no existe?


escupe al cielo

pero apártate rápido


la muerte no es nada

no es silencio

es


¿Por qué me hablas si estoy muerto?

la saliva es espesa

arráncate la lengua y prueba a hablarme

di cómo te sientes sin lengua


escupe palabras

pero apártate rápido

NO LE OLVIDARE EN LA PLAZA ARRANCANDO PLUMA A PLUMA

Publicado el 13 Ee julio Ee 2013 a las 17:25 Comments comentarios (0)

Rimbaud


me despierto

con las manos ensangrentadas

un corazón descansa a mi lado


mi cabeza reposa

sonriente encima de la mesa

mientras dos hombres desnudos

entrechocan con fuerza

sus jarras de cerveza


no dolor

no deseo


ya no siento

ya no siento


mis lágrimas se sostienen

en el aire

en un juego malabar


mi vida


en la calle juega un niño

con una cometa de colores

y un viejo desdentado

despluma indiferente una paloma


mi cabeza está llena de imágenes


mi vida

son momentos

los momentos

son mi vida


me despierto

con las manos ensangrentadas

el cadáver de un niño descansa a mi lado

NUBLADO

Publicado el 12 Ee julio Ee 2013 a las 5:40 Comments comentarios (0)

nublado

ob nub i lado

al pisar el frío suelo adoquinado

de unos pasos vacilantes testigo

un beso

un adiós

el fin de un principio

en el enlace ficticio del contacto subrayado

irreal pues es una separación

imaginación pues sólo es un sueño

que un día fue realidad

mas nunca más

pues ésta troca a otro ser

un desmaquillado rostro

limpio y áspero

de oscuras y profundas simas

agujeros negros del existir

que ocultan sus luces

tras los giros imprevisibles de su vorágine

espersora del semen de los sentimientos

ávidos del fecundo óvulo

del útero que los contenga ávidos

ávidos

mas en la espera

nublado

ob nub i lado

UN CUENTO PARA NO DORMIR

Publicado el 6 Ee julio Ee 2013 a las 11:15 Comments comentarios (0)

El sol y la luna se cogieron de la mano y se fueron lejos, muy lejos. Se llevaron el día y la noche. Dejaron la nada.

LA VENTANA

Publicado el 2 Ee julio Ee 2013 a las 4:50 Comments comentarios (0)


No coincidía la imagen reflejada en la ventana del tren con aquella mujer joven

 

 

imagen envejecida de color sepia

 

 

[y] tampoco coincidía la imagen reflejada con aquella mujer mayor

 

 

imagen del pasado como un fantasma

 

 

no, no quise mirarme en aquella ventana

 

solo esperaba escuchar la locución que anunciaba la siguiente parada

 

 

[y] escabullirme entre las piernas, codos y cabezas que me rodean


UNA NOCHE CUALQUIERA EN EL SHEREMETYEVO

Publicado el 29 Ee junio Ee 2013 a las 17:35 Comments comentarios (0)


En el aeropuerto internacional de Moscú

 

se da importancia al tiempo y a la información


 

 

no es fácil de encontrar ni uno ni otra

 

la búsqueda los convierte en necesarios


 

 

en el estado español el tiempo nos ahoga

 

y la información nos desborda


 

 

huimos y cerramos los ojos


 

 

pero en el Sheremetyevo el tiempo no se ve

 

te acompaña en silencio


 

 

estoy sentado en una escalera al lado de la puerta

 

número 5

 

hay momentos en que cierro los ojos

 

y tengo la sensación de sueño de toda una noche


 

 

 

cuando cierro los ojos entiendo el ruso


B AL INFINITO

Publicado el 29 Ee junio Ee 2013 a las 8:55 Comments comentarios (0)

beeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee

eeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee

eeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee

eeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee

eeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee

eeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee

eeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee

eeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee

eeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee

eeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee

eeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee

eeeeeeeeeeeeeeeeeeeee



balaba la ovejita

cuando vio al lobo



beeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee

eeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee

eeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee

eeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee

eeeeeeeeeeeeeeeeeeeaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

aaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh

hhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh

hhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh

!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!



ya se fue el lobo

bala bala ovejita



bala que no se dispara

UN MR. SABIO

Publicado el 25 Ee junio Ee 2013 a las 1:00 Comments comentarios (0)


Hoy he visto a un señor sabio elevar sus palabras en el aire y soplar hasta introducirlas en la cabeza de un joven mientras con su mano izquierda agarraba otras que viajaban sin dueño.

UN Y VERSO

Publicado el 22 Ee junio Ee 2013 a las 5:35 Comments comentarios (0)

La verdad son apariencias

las apariencias son verdad

ver (bosi) dad

e (brie) dad

ve (ntosida) d

expulsión de aires

de palabras

de conciencia


soy sólo un observador

que construye

su universo

uni ver

uno ver

sólo yo

mi universo

A AL INFINITO

Publicado el 18 Ee junio Ee 2013 a las 5:40 Comments comentarios (0)

aAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAArar


unos hacen dibujos en la tierra árida

disparan con sus arcabuces otros

la simiente del rencor

que se extiende cual epidemia mortal

la pandemia


Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaRAR


se la ofrecen a ti

oh tierra naturaleza

cielo da de beber a tu hermana

que lleva en su vientre ramera

el fruto de la existencia humana


aAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAArar


con fuerza compañeros


removed la tierra

hombro con hombro

espalda con espalda

pues la recolección

os espera en el horizonte

mientras algunos se agarran

a su amuleto apotropaico

que no vale nada

PENSAMIENTOS CUALQUIER

Publicado el 15 Ee junio Ee 2013 a las 10:00 Comments comentarios (0)

Vulgares ropas raídas

mentes torpes llenas de vanidad

golpean los duros cuellos

de las jirafas moribundas

como en un sueño blanco

legañosas imágenes

terciopelos futuros

un leopardo malherido

rastrea con su instinto

el olor a sangre de la muerte

brazos fuertes

tatuados

con un triste “te amo por siempre Teresa”

ella retoza alegre con su mejor amiga

dulces de lesbos

cubiertas de caliente flujo vaginal

un jeque árabe miope busca

arrodillado

la dulce perla de su esposa

que llora amargamente

un varón de raza blanca apunta

con su viejo Colt 45

del rastro de Valladolid

a la humanidad perpleja

en la boca del revolver

aparece un alacrán de roja oscura cola

el agua del río

corre asustada

no quiere llegar ya al mar

A. Machado esboza una sonrisa

Mientras se rasca distraídamente

la cabeza

el joven muchacho encapuchado

arroja

una piedra de fuego

que espera ser bateada

por el serio madero de la gorra de los New York

Allen Ginsberg se muere

le traicionó su hígado

A. G. escribe un poema

sobre un niño que juega

en su tumba

el cielo se oscurece

cuando los Sollubis reciben

la primera descarga de mierda

directa a su boca

ya no tienen raza

un hombre observa su alma podrida en el espejo

sonríe mientras los gusanos juguetean golosos

en su boca

su hija también juega a mirarse en los espejos

pide ver su muerte y se ennegrece

el teléfono escupe rabia

y una lágrima discurre dolorosa

por las grietas carnosas del rostro

dame la mano y mira hacia el cielo

una espada sangrienta

pende sobre nuestros corazones

reniega de tu nombre

y vuelve la vista a tu alma

escupe sobre lo establecido

que el mundo se dé la vuelta

dos piernas desperdigadas por el suelo

sus sombras

ocultan mi cuerpo

un joven decrépito recita poesía

en la plaza del pueblo

habla al viento y al sol

al banco de madera y a la cabina de teléfonos

dos mujeres exhiben sus pechos

en una galería de arte de la calle Gamazo

mujeres antipechos lanzan penes

en señal de repulsa

el presidente de gobierno encapuchado

ofrece su discurso de Navidad

a la ciudadanía

un famoso jugador de fútbol

se compra un balón deshinchado

en la tienda de deportes de la esquina

los niños se hacen torniquetes en el brazo

y sus madres dicharacheras les hacen jerseys para las piernas

un hombre de mediana edad

simula limpiar los cristales

de un edificio de veinte pisos

mientras cae al vacío

la huella de un cuerpo en el suelo le espera

las luces de la ciudad

ofenden a la luna

que desde su trono elevado

lanza insultantes rayos de advertencia

a los ensoberbecidos terrícolas

un niño se levanta violentamente

de su cama

soñaba que era un hombre

un hombre se levanta entristecido

de su cama

no soñaba

un afilado bisturí rasga

con suavidad

la córnea de un ojo envilecido

ahora ya ve

un rojo acuchilla a un amarillo

el azul se rebela

y el negro prepara el funeral

el reloj cuenta los minutos

pero dame la mano

y mira hacia el cielo

una espada resbala

sin misericordia

sobre nuestros corazones

 

MIRA SIEMPRE A LOS LADOS ANTES DE CRUZAR

Publicado el 11 Ee junio Ee 2013 a las 10:00 Comments comentarios (0)

Juro que no lo vi venir. No hacía mucho tiempo que mis padres me habían dejado ir solo, sin que nadie me acompañara. Antes, mi padre me esperaba cuando salía de casa, camino del colegio. Así lo habían acordado cuando se separaron. Al verme, sonreía ligeramente, diría que con un poco de pena, y me cogía de la mano, casi sin dirigirnos la palabra. A mí me daba corte decirle algo y él supongo que iría pensando en sus cosas. Parábamos en un bar, a mitad de distancia entre mi casa y el colegio. Me quedaba a fuera y contaba los minutos hasta que volvía a salir. Me cogía de nuevo de la mano y no me soltaba hasta que me escabullía, entre mis compañeros, por la puerta de entrada del edificio donde estudiaba. Siempre le miraba de reojo y le veía parado, mirándome, hasta que, supongo, desparecía de su vista y se marchaba. Sin que me viera, me daba la vuelta y miraba como se alejaba. Pero, no hace mucho tiempo, habían decidido que ya era mayor para ir yo solo y mi padre dejó de esperarme todas las mañanas. Mi madre se agachaba y me daba un beso mientras me ajustaba la mochila en la espalda. Me pasaba la mano entre mis pelos enmarañados e intentaba arreglar el desaguisado. Después me susurraba al oído, mira siempre a ambos lados antes de cruzar. Lo hice pero juro que no lo vi venir. Cuando estaba en medio de la calle escuché un ruido. Giré la cabeza hacia mi izquierda y vi la delantera del autobús. Me arrolló. Empecé a dar vueltas por debajo del vehículo. Escuchaba cómo mi cuerpo se golpeaba contra el suelo y la carrocería. No se escuchaba más ruido que ese, hasta que frenó. Recuerdo salir reptando de debajo del autobús. No sé cuánto tiempo pasó. Me levanté y me miré los pantalones. Estaban rotos. Supuse que hoy no me libraría de una regañina. Un señor, muy nervioso, me empezó a preguntar si estaba bien y le contesté que sí pero que me tenía que ir porque llegaba tarde a clase. Pero si estás sangrando de la cabeza, chaval, me contestó. Me toqué la cabeza y miré, asustado, mi mano manchada de sangre. Ahora estoy aquí, tumbado en la mesa de operaciones. Hay varias personas a mi alrededor. Uno ha dicho que tiene que ser a pelo, sin anestesia. Una mujer, que no para de moverse, dice que hay que cerrar la herida rápido, que he perdido mucha sangre. Un señor con anteojos, se agacha a mi lado mientras me coge la mano y me dice que soy un chico muy valiente. La mujer se da la vuelta, con unas tijeras en la mano mientras el hombre me limpia con una gasa, la sangre que me chorrea por el pelo. La mujer me pregunta el teléfono de mis padres. ¡Cuándo se entere mi madre! No quiero ni pensarlo. Me duele más que el golpe en la cabeza. Le hago una seña, que se acerque, porque apenas me sale un hilo de voz. Le digo que cuando le llame no la asuste, que tenga cuidado en cómo se lo va a decir. No quiero que se preocupe, por favor. La mujer me contesta que tendrá mucho cuidado y cuando recibí la llamada, no sabía si era una broma o era verdad lo que me estaba diciendo. Me decía que una persona que conocía estaba ingresada en un hospital y quería verme. Le pregunté que cómo se llamaba pero no me lo dijo. Solo que, por favor, fuera rápido porque había insistido en que me quería ver. Colgó el teléfono. Me quedé unos segundos con el auricular en la mano, pensando en quién me podría estar gastando esta broma. Está claro que no es de muy buen gusto. Comprobé la dirección que me había dado y, en efecto, el hospital existía. Me entraron muchas dudas, de verdad. ¿Y si era cierto? Pero ¿quién podía ser? No conocía a nadie que le hubieran tenido que ingresar pero la señora perseveró en que me conocía y que había insistido en verme. Mira, es mejor salir de dudas porque una nunca sabe. Cogí el abrigo y el bolso y me fui. Voy camino del hospital. No queda muy lejos de casa. Bien sabe Dios que si puedo, evito los hospitales. No puedo ni quiero estar tan cerca de la enfermedad y del dolor. Me pone nerviosa. No sé si llamar a Juan. Igual hay algún amigo en común que ha enfermado y yo no me he enterado. Me lo hubiera dicho aunque, desde que le pedí que dejara de llevar al niño al colegio, no me ha vuelto a dirigir la palabra. No me importa que vea al niño, que esté con él, de verdad, pero no soporto su manía de meterse en el bar mientras le deja esperando en la puerta, bebiendo vino y charlando con los amigos. ¿No puede centrarse en su hijo? Para lo poco que le ve debería esmerarse un poco más. Ay, de verdad, quién puede ser. La enfermera o quien fuera la que me ha llamado me podía haber dado más información. No entiendo que no me diga cómo se llama, que me diga que el enfermo le ha pedido que no dé su nombre. Solo que vaya. Estoy casi llegando. Tenía que haber llamado a Juan. El niño le echa de menos desde que no le acompaña. No sé si he hecho lo mejor. Era de los pocos momentos en que estaban juntos y la verdad es que al niño le gustaba ir con su padre, a pesar de lo arisco y la mala leche que tiene. Al principio me dio un poco de miedo, pero ya se está haciendo mayor y tiene que empezar a hacer las cosas el solito. Solo tiene que tener cuidado y mirar a ambos lados al cruzar la calle y te juro, mamá, que lo hice. Miré a un lado y a otro de la calle pero no vi nada. Estaba desierta y crucé corriendo. Cuando me quise dar cuenta, ya estaba debajo del autobús. Sé que no me va a creer. No dejo de pensar en cómo se lo voy a explicar. La enfermera me ha dicho que apretara los dientes porque me iba a doler. ¡Y vaya si me dolió! Me cortaron los pelos de la cabeza alrededor de la brecha y era como si me clavaran miles de alfileres por todo el cuerpo. Me tiraban tanto del cuero cabelludo que tenía la sensación de que me lo iban a arrancar. El señor de los anteojos seguía cogiéndome de la mano mientras me decía que muy bien, que era un machote y esas cosas que se dicen para animar, pero el dolor era tan intenso que hubiera preferido que se callara. Me gustaría decir a mi madre que no me importa ir solo al colegio pero que ya hace mucho tiempo que no veo a papá. Tenía que haber pedido a la enfermera que le llamara pero, bueno, mejor no. No quiero que me vea llorando. Es que no puedo reprimir las lágrimas. Me duele mucho, demasiado, creo yo, no ha sido nada fácil para ninguno de los tres y soy consciente de que el niño ha sufrido más que ninguno. Debe ser este edificio. Hay una señorita en recepción. Me dice que espere en la sala de espera. Me siento al lado de un señor, muy nervioso, que no deja de mesarse los pelos de la cabeza. No estamos más que nosotros dos. No sé qué sentir. Vengo sin saber nada y nada es lo que me han dicho en recepción. Solo que espere tranquilamente. No puedo ponerme nerviosa, más allá de lo que estas paredes blancas me ponen de por si, ni preocuparme como el señor que tengo a mi lado. He venido por curiosidad, por saber quién me llama con tanto secretismo. Apenas hay movimiento. De vez en cuando aparece un celador, casi sin hacer ruido, que ni siquiera es capaz de mirarnos, para desaparecer inmediatamente en la oscuridad del pasillo que tengo delante. Me gustaría aliviar el sufrimiento de este hombre pero me da pudor entrometerme en las desgracias de los otros. Me mira tímidamente y solo puedo esbozar una sonrisa que pretende ser conmiserativa. Somos esclavos, pienso, de nuestro propio dolor. Un dolor único que difícilmente los otros lo pueden compartir, aunque lo intenten y pretendan aliviarnos con comprensivas palabras. Qué se le puede decir a este hombre ante su sufrimiento. Qué se le puede decir que no suene ridículo o condescendiente. Prefiero el silencio aunque a ojos externos pueda parecer algo frío. Para mí es respeto. Aún así, le agarró su mano y esperamos. Una enfermera aparece de entre la oscuridad y se acerca a nosotros. Nos levantamos a la vez, sin soltarnos de la mano. Me viene a la cabeza aquello que suelo decir al niño. Mira siempre a los lados antes de cruzar. No sé por qué me pongo a llorar.

UNA TARDE CUALQUIERA EN EL PARAISO

Publicado el 8 Ee junio Ee 2013 a las 10:00 Comments comentarios (0)

el epímaco revolotea

inconsciente del peligro que le acecha

el hombre de rojo

clava su aguijón infernal

en la virgen piel

del ave fantástica

la tierra tiembla

y las manzanas caen del viejo árbol

la humanidad apostata

Judas vuelve a ser el Rey


Rss_feed